Sofía Zámolo mide 1.70, pesa 48 kilos, sus medidas son 90-58-89. Tiene 29 años y está soltera, si bien es cierto que hace tres años que está de novia con el martillero Gastón Rosetto, primo de Belén Francese. Rubia, tostado permanente, ojos que algunos aseguran que son azules y otros que son verdes. Los más arriesgados definen otra de sus virtudes: una cola perfecta. Resultado: es el sueño imposible de muchos.
“¿Cómo conquistar a semejante belleza?”, se preguntan. Y es la misma Sofía la que les da la respuesta. Una respuesta sorprendente. “Al estar en los medios -revela- los hombres se frenan más, se intimidan. Pero al final, cuando me descubren ven que soy una chica normal: romántica, enamoradiza, sensible. ¿Qué me enamora de mi pareja? Estamos juntos desde hace tres años y hoy me hace feliz la tranquilidad. Eso es lo que yo quiero en mi vida. Una persona que vaya hacia el mismo lado que yo, y que tenga mis ideales”.
SU PROPIA MANAGER
Eso de “ir para el mismo lado”, es fácil de decir. Hacerlo ya no es tan simple. Zámolo, a diferencia de la mayoría de sus colegas, es su propia representante. Sin agencia ni booker. Sólo ella maneja su agenda, guiada por su experiencia y su instinto. Sigue siendo la top model que fue siempre, pero piensa y actúa como una empresaria. Por eso puede llegar a estar, casi al mismo tiempo, en Punta del Este haciendo contactos, en Nueva York asistiendo a la Semana de la Moda o en Los Angeles planeando su próximo especial para E! Entertainment.
Está claro qué es lo que le gusta en un hombre. Pero a la hora de las inevitables fantasías, es bueno saber qué la aburre, por ejemplo. Y algo más: cómo es ella con los hombres. “¿Qué me aburre de un hombre? Que se deje estar -revela-. Que no sea atento. Está bueno que esté en el detalle, que tenga en cuenta lo que es importante para mí. ¿Cómo soy? Cariñosa, atenta, cuido a la persona que tengo al lado. Me gusta mucho la vida en pareja. La disfruto. Me encanta pasar tiempo con mi pareja. Me divierto mucho. Nos gustan las mismas cosas y somos muy compañeros. Eso es fundamental. Pero siempre respetando la vida individual del otro”.
UN SUEÑO INFANTIL
Algo muy de Sofía es la buena onda que tiene con los chicos. Le encantan y a ellos les fascina estar con ella. Esta característica la llevó a ser una admiradora de Xuxa y soñar, por supuesto, con conducir un programa infantil. Este último no está a la vista por ahora. Pero puede llegar a ser. De hecho, confiesa que en este momento de su vida está más atraída por la conducción que por la pasarela. Es decir: todo puede ser.
Lo que tampoco está en su horizonte es el casamiento. “Hoy no me desespera el casamiento -confiesa- sino estar bien, en armonía con Gastón. La verdad es que el compromiso y las ganas de casarse se van dando solos en la pareja. Eso de que estás hace tanto de novia o ya cumpliste determinada edad, no va conmigo. Está bueno que sea un deseo de las dos partes. Obvio que con Gastón lo charlamos. Ahora me están agarrando muchas ganas de ser mamá. Pero la realidad es que antes me gustaría casarme”.
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